Consideraciones a saber sobre cuidado dental del lactante

La alternativa de un método quirúrgico u otro depende mucho del examen radiológico, que delimita la extensión y las relaciones de la herida quística con los órganos vecinos.

Si, por el contrario, el diente está muy destruido, la raíz es muy pequeña, existe una enfermedad periodontal asociada o el crecimiento del quiste ha pequeño el reborde alveolar a una litografía insignificante y el diente está prácticamente nadando en el claro quístico, entonces será necesaria su exodoncia. Finalmente se realizan la revisión y sutura.

Es interesante planear desde el principio un colgajo que pueda servir para una enucleación total de tipo Partsch II como, en caso de pobreza no previsible por el estudio clínico previo, realizar una marsupialización de tipo Partsch I. El colgajo de Partsch o el de Neumann sirven muy bien para ambos fines.

Sea cual sea la edad del animal, hemos de usar siempre productos específicos. No hemos de usar dentífrico de personas (por el stop contenido en flúor), ni bicarbonato de sodio: entreambos pueden ser tóxicos para el animal.

Una variante de este método es la ingreso del colgajo mucoso sobre el fondo de la cápsula a modo de una marsupialización.

La incidencia de cristales de colesterol en las lesiones periapicales varía entre el dieciocho y el cuarenta y cuatro por ciento de todas las lesiones, ellos están rodeados por macrófagos y células gigantes multinucleadas que están incapacitados para degradar los cristales y actúan como mediadores, incrementando la inflamación y la reabsorción de hueso.

Radiológicamente no se puede establecer una diferenciación absoluta y objetiva entre un quiste radicular y un granuloma apical. Algunos autores como Grossman (26) o Wood (27) sí se atreven a realizar un dictamen radiográfico impreciso, indicando que el quiste presenta unos límites más definidos e incluso se delimita con una zona ósea más esclerosada y, por lo tanto, más radiopaca.

Algunos estudios afirman su bondad para este objetivo aunque advierten que no hay datos sobre su fiabilidad. Otros estudios señalan sus limitaciones, como el de Ramsay (25), en el que demuestra que la determinación del flujo sanguíneo da un resultado variable en un mismo diente según el zona de éste donde se realice la medición.

Una búsqueda en Medline fue hecha mediante artículos publicados entre 1973 y 2013, usando las siguientes palabras esencia: herida periapical, quiste radicular, periodontitis periapical crónica (granuloma periapical) y tejido de cicatrización.

Las células epiteliales están normalmente ordenadas en capas formando pequeñas islas, hebras y/o trabéculas de varios grosores.

El método radical es la intervención denominada Partsch II o quistectomía, según Axhausen, y constituye el método ideal de tratamiento.

Dormir con el biberón (en el caso de los niños más pequeños), luego que la tetina permanece contiguo a las superficies palatinas de los dientes anterosuperiores durante más de 8 horas. Las botellas de succión y los more info vasos con boquilla aún pueden propiciar su aparición.

A pesar de que es generalmente aceptada la imposibilidad de diferenciar radiográficamente el quiste radicular del granuloma apical, o precisamente por ello, algunos autores han investigado la posibilidad de diferenciar radiométricamente estas dos patologíCampeón mediante el estudio de sus imágenes radiográficas digitalizadas.

Los componentes quísticos que ejercen mayor presión son los glucosaminoglicanos procedentes del tejido conectivo y del epitelio (ácido hialurónico, condroitín sulfato y heparán sulfato, fundamentalmente). Las sustancias a las que se les atribuye el fenómeno de la reabsorción ósea son las prostaglandinas, interleucinas, y los metabolitos del ácido araquidónico, mediados por la ciclooxigenasa, como son los leucotrienos. Actualmente se considera a las colagenasas y a los miofilamentos partícipes de la expansión parietal.

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